CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Tinto. REGION. Europa / Norteamérica. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2015. PAIS. Irlanda – Canadá – Reino Unido – Estados Unidos. DIRECTOR. Lenny Abrahamson.
EN CORTO. Una película que vale mucho la pena ver para abrir una perspectiva diferente de la maternidad, aun cuando puede llegar a ser algo angustiante. El plot: una mujer secuestrada en un pequeño cuarto y vejada durante años por su pareja, ha criado a su hijo íntegramente en el encierro, aislada y privada de toda libertad en la habitación donde los tiene secuestrados, con una devoción y una entrega que solo una madre entregada a su rol y a su genuino propósito protector puede tener, al mismo tiempo que sus pensamientos transitan entre la esperanza y la resignación; de pronto logran escapar, y ambos deben enfrentar sus carencias, sus traumas y sus demonios en el mundo exterior, mundo que hará que sus roles (de protector y protegido) se inviertan. Es una entrega que me hizo recordar a ratos a La Vitta e Bella (1997) de Benigni, pero en un formato de drama.
LO DESTACABLE. Todos los símbolos y eufemismos que usa la madre para tornar esta tragedia en una vida normal y feliz a los ojos de su hijo, es el elemento más destacable del guión. Además, darme cuenta que Brie Larson es una muy buena actriz y que puede hacer cosas con bastante más contenido que personificar a la Captain Marvel o ser la musa de King Kong.
PARA OLVIDAR. Hasta avanzada la película me di cuenta que el niño era hijo y no hija, porque el personaje tiene un pelo largo que nunca ha sido cortado en años por el encierro… bummer!
