CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Espumante. REGION. África / Norteamérica / Oceanía. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2009. PAIS. Sudáfrica – Estados Unidos – Nueva Zelanda – Canadá. DIRECTOR. Neil Blomkamp.
EN CORTO. Inspirada por un corto del mismo director (Alive in Joburg, de 2005), que es una notable maqueta del film, la ópera prima de Blomkamp entrega una dimensión alternativa al cine sci-fi que combina un original footage de sátira social con magistrales efectos; recuerda films como Star Wars, Robocop, Alien, Terminator y Predator, todos al mismo tiempo. El plot aborda una colonia de extraterrestres que ha ocupado por años un slum de Johannesburgo imposibilitados de abandonar la tierra por una supuesta falla de su nave; son despectivamente llamados prawns (en referencia a los “parktown prawns”, una langosta que es plaga en Sudáfrica), viven hacinados y han generado un duro enjambre social de malvivir, tráfico de víveres, sectas, armas y hasta prostitución “inter-especie” con los humanos. En un esfuerzo por erradicarlos, un agente del Gobierno descubre accidentalmente un desarrollo de biotecnología para generar mutaciones alien-humano que le juega una pasada inesperada.
LO DESTACABLE. Con nominaciones a premios Oscar por sus efectos CGI y su estilo fílmico found-footage (mezcla de formatos de nota periodística, documental y cámaras de vigilancia), este film hace una muy bien lograda referencia “alien-ificada” a las colonias de refugiados o migrantes, y una clara señalación al trato xenofóbico durante el apartheid; aparentemente, hay guiños a un caso real de refugiados ocurrido en Ciudad del Cabo en pleno régimen.
PARA OLVIDAR. El empleo de personajes nigerianos en los roles de mafias y sectas del slum les trajo problemas con el Gobierno de ese país. Un mensaje implícito: “el humano es más humano mientras menos humano”.
