CALIDAD. Gran Reserva. GÉNERO. Rosé. REGION. Europa. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2004. PAIS. España – Francia – Italia. DIRECTOR. Alejandro Amenábar.
EN CORTO. Amenábar nos trajo a la pantalla grande y con un gran trabajo de dirección esta tremenda historia real basada en la vida de Ramón Sampedro (magistralmente interpretado por J. Bardem), el gallego que luchó por casi tres décadas con la ayuda de abogados e instituciones para defender su deseo de morir voluntariamente luego de una indigna vida de postración por un accidente que lo dejó tetrapléjico. La mayor dificultad que tuvo que enfrentar Sampedro en su pugna legal fue el concepto de “suicidio asistido” dada la imposibilidad física de ejecutarlo por sí mismo, figura penada en España hasta hace poco por considerarse una variante de homicidio, y a la vez fuertemente cuestionada por los sectores ultraconservadores y por la iglesia.
LO DESTACABLE. Las actuaciones de todos son notables; en sus roles secundarios, son muy destacables las actuaciones de su hermano José (C. Bugallo) y su cuñada Manuela (M. Rivera), pero particularmente buena es la del mismo Bardem, que junto a su transformación física y los grandes efectos de maquillaje que lo transformaron en un Sampedro incapacitado y avejentado, se roban el film. La cinta ganó el Oscar y el Golden Globe a Mejor Película Extranjera en 2005 y un sinnúmero de premios entre ellos varios Goya y del Festival de Venezia.
PARA OLVIDAR. Hay un pequeño detalle que me incomodó: el guion pone un tenor seductor y “donjuanesco” al rol de Bardem que creo estuvo demás, al rodearlo de cuatro mujeres que ayudan en su lucha y que terminan de cierta forma enamoradas del él. Además, la entrega puede provocar un conflicto interior en quienes no apoyan la eutanasia, especialmente desde la interpretación de Bardem, quien balancea de forma excepcional el profundo deseo de morir libre y voluntariamente con, antagónicamente, una personalidad llena de vida y gente a su alrededor que lo ama profundamente.
