CALIDAD. De Guarda. GÉNERO. Rosé. REGION. Asia. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 1953. PAIS. Japón. DIRECTOR. Yasujiro Ozu.
EN CORTO. Tōkyō Monogatari (su título original en japonés) es para sorpresa de muchos una de las mejores películas de la historia; para algunos críticos es ‘the finest movie ever made’, superando a The Godfather y Citizen Kane. Este film es considerado una obra maestra del cine y una de las razones que la coloca en ese nivel es su simpleza. El plot: una pareja de sencillos ancianos del sur de Japón decide visitar a sus hijos en Tokio con la genuina ilusión de compartir tiempo con cada uno y sus familias. En su bien intencionado deseo de estrechar lazos con los hijos y nietos lejanos, se dan cuenta de la agitada vida citadina de cada uno, recibiendo una cálida y dedicada atención solo de su nuera viuda. Tokyo Story es un film acerca de la familia y los ciclos de la vida, y resulta muy visionaria en estos temas para la época, particularmente en el impacto de los desapegos familiares.
LO DESTACABLE. Su simpleza y sencillez; el storyline es lineal, aun con un twist cerca del final (que más bien sigue la lógica emocional del plot); la filmación es geométrica, las tomas son hechas con el mismo ángulo horizontal desde distintos puntos en casi toda la película, lo que da estructura y consistencia al más puro estilo oriental. El film es muy teatral en las actuaciones y en las escenografías, y cuenta con un arte y una fotografía magistral. Como buen film clásico, hay un uso permanente de tomas P.O.V. (diálogos directos a la cámara), y no cuenta con parafernalia fílmica de ningún tipo que saque al espectador de la línea emotiva. Las actuaciones trasmiten un nivel de ternura simplemente único.
PARA OLVIDAR. Como muchas películas existencialistas, es plana y contemplativa; no digo ‘lenta’ porque el trabajo de cámara es dinámico. Está completa y gratuita en YouTube, pero los subtítulos en inglés están desfasados como 15 segundos.
DÓNDE DEGUSTARLA. YouTube Movies (para renta).
