CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Orange-wine. REGION. Europa – Norteamérica. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2018. PAIS. Italia – Estados Unidos. DIRECTOR. Luca Guadagnino.
EN CORTO. Como la definió el mismo Guadagnino (el mismo director de Call Me By Your Name), esta entrega es el ‘homage’ de la original obra de horror Suspiria de Dario Argento de 1977, y resulta ser no solo un gran remake sino también una constelación de estrellas reunidas en torno a la dirección, la actuación y la música. El plot: en Alemania de 1977, una academia de danza de renombre recibe una estudiante americana menonita (D. Johnson) quien conecta en forma singular con la maestra de danza (T. Swinton) y sus asistentes, conexión que trascenderá más allá de la realidad y develará los excesos de una secta macabra maniobrada bajo la extraña y oscura dinámica de un matriarcado de brujas que se ven enfrentadas a la sucesión del poder, todo misturado en una rapsodia explícita y directa propia de Guadagnino. Suspiria es una obra que inicia con un despliegue de arte y fotografía simplemente magistral, muy europea, a ratos con guiños al cine de fantasía de Guillermo del Toro, con mucha luz e inocencia, pero que termina en penumbras y formato de horror propio de salas de cine gore.
LO DESTACABLE. La constelación de talentos: Tilda Swinton en una actuación magistral en dos roles; Damien Jalet en el trabajo coreográfico; Tom Yorke (vocalista de Radiohead) en la composición de la banda sonora. Destaca además la dirección de arte y la cinematografía en torno a la danza moderna, las locaciones y ambientación vintage, y la belleza de la expresión corporal al servicio de la historia.
PARA OLVIDAR. Las escenas cargadas de gore y la sangre a destajo al final son un ‘para olvidar’; definitivamente no son necesarias al lado del glamour de la danza, la singular sensualidad de Dakota Johnson, y el despliegue de pasión y empoderamiento femenino.
DÓNDE DEGUSTARLA. Amazon Prime Video.
