CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Espumante. REGION. Norteamérica. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2019. PAIS. Estados Unidos. DIRECTOR. J.J. Abrams.
EN CORTO. Decidí hacer una nota separada de esta película (en otra nota tengo una Sesión del Catador de los Episodios VII y VIII), porque el resultado es diferente. Aun cuando hay elementos de las otras que se conservan y algunas de mis otras notas también se validan aquí, la sensación es que J.J. Abrams escuchó las críticas y reparó esta última entrega. Es notable. Inesperada. Cierra la obra Star Wars en forma muy respetable. Hay una recuperación del espíritu y mensajes de la saga original.
LO DESTACABLE. Los elementos originales que vuelven (mejorados): el arte/diseño de los pasillos e interiores de naves y estaciones espaciales, el regreso del Emperador a cerrar un ciclo, el regreso de Lando en un rol muy parecido, la nave X-Wing de Luke (que materializa The Rise of Skywalker), el protagonismo de la Millenium Falcon, la escena final de Rey. Me gustó mucho además la estética de las profundidades del lado oscuro y el Emperador colgado de jeringas y sondas, como un infierno galáctico alternativo.
PARA OLVIDAR. La mano de Disney no abandona, y los downsides de las entregas anteriores se mantienen. Un “para olvidar” común de la nueva trilogía es el intento de repetir las escenas críticas de los episodios anteriores con los nuevos personajes; es como una necesidad de preservar la “receta probada” en vez de arriesgar (bueno… los intentos de arriesgar no han sido buenos).
