CALIDAD. Box-movie. GÉNERO. Blanco. REGION. Norteamérica. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 1988. PAIS. Estados Unidos. DIRECTOR. Greg Beeman.
EN CORTO. License To Drive estuvo en esa oleada de películas ochenteras del género coming of age, lanzadas en verano (norteamericano) como entretención de vacaciones y que tuvo a los populares Corey Haim y Corey Feldman, la dupla juvenil del momento (esta entrega se sitúa entre The Lost Boys y Dream a Little Dream en la cronología fílmica). El director, G. Beeman, ha sido director de series televisivas principalmente (entre ellas Melrose Place de 2009-2010 y Smallville de 2001-2011); esta fue su primera película y no tan promisorio debut, hay que decirlo. La película es presentada (y detonada) como una comedia romántica juvenil en torno a la siempre anhelada primera licencia para conducir, que en la adolescencia constituye ese bastión liberador de la infancia y en la que todos los jóvenes depositan su despegue hacia la independencia. Tener licencia a los 16 es algo común en los Estados Unidos, y en ese sentido el film captura muy bien el vibe de esos días previos al examen y el simbolismo de la codiciada tarjeta. La historia arranca cuando Les (Haim), luego de asegurar una cita con la chica popular de la secundaria, Mercedes (H. Graham), falla el exámen (y de paso los créditos que su familia y amigos le daban) y no consigue la licencia.
LO DESTACABLE. Es una historia rápida que aparte de entretener, única fortaleza del film, cuenta con una destacada actuación de Richard Masur quien imprime un singular carácter al papá del protagonista. Me gustó mucho además el uso de la música de Frank Sinatra (aun siendo film juvenil) para marcar la pauta sonora de los eventos más importantes del storyline.
PARA OLVIDAR. Casi todo lo demás, no hay mucho más que decir.
DÓNDE DEGUSTARLA. Amazon Prime.
