CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Ensamblaje. REGION. Latinoamérica. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2014. PAIS. Chile. DIRECTOR. Maite Alberdi.
EN CORTO. La documentalista chilena nos entrega una obra digna de elogio, donde la realidad no necesita de ficción ni de pirotecnia fílmica. La Once retrata un ritual chileno diario: el teatime, la merienda o meal de la media tarde que reúne a la familia alrededor de la mesa. Pero Alberdi la eleva a una dimensión diferente, a la de una ceremonia acerca de la amistad, con la emotividad y sensibilidad de alguien que filmó desde su propia sangre e historia; Alberdi toma la historia de su abuela, quien se reunió cada mes, ¡cada mes!, por más de sesenta años con sus amigas de la secundaria a la hora de la “once” a celebrar la amistad. Pastelitos, sándwiches, tartaletas, oraciones, brindis, refranes, canciones, chitchat, recuerdos, vejez…. todo eso que una amistad de sesenta años alberga está aquí, es una belleza de documental.
LO DESTACABLE. Hay varias cosas fílmicas notables: la filmación hecha mayoritariamente con planos cerrados simples a los rostros de las ancianas para centrar la atención en nada más que las protagonistas y sus personalidades. Además, la armoniosa captura y balance de la alegría y el optimismo de estar juntas con la nostalgia y resignación de la vejez que las va separando poco a poco, una a una. Una frase del documental que me encantó: “no hay que vivir de fotos amarillas”. La entrega está en YouTube íntegra, y se puede encontrar además una entrevista a Maite Alberdi para la televisión colombiana donde habla de “La Once”.
PARA OLVIDAR. El contexto social de las protagonistas es de clase socioeconómica media-alta, lo que puede minar sutilmente la proyección de la historia en una audiencia más transversal.
