CALIDAD. Reserva. GÉNERO. Ensamblaje. REGION. Latinoamérica / Europa. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2019. PAIS. Guatemala – Francia. DIRECTOR. Jayro Bustamante.
EN CORTO. La última entrega de Bustamante fue filmada junto con Temblores el mismo año; ambos films comparten muchos elementos en sus contextos sociales y filmografías, aun con plots muy diferentes. La Llorona trae a la pantalla grande el mito de horror compartido por prácticamente toda Latinoamérica del fantasma de la mujer que busca desesperadamente a sus hijos muertos. Bustamante adaptó la leyenda al contexto sociopolítico del 2013 cuando el exdictador de Guatemala E. Ríos Montt fue enjuiciado (y rápidamente liberado, lamentablemente) por el genocidio de indígenas y comunidades rurales durante su gobierno de facto. Los nombres fueron cambiados, pero la referencia es directa, tanto a él como a su hija, a su nieta y a los miembros de su equipo (entre los que aparece el posterior presidente O. Pérez Molina, también enjuiciado durante su mandato). El personaje de la llorona es personificado en Alma (M. Coroy, Ixcanul de 2015), una misteriosa mujer Maya que llega a trabajar a la casa del dictador para cobrarse venganza por el asesinato de sus hijos durante la guerra civil.
LO DESTACABLE. El estilo fílmico de Bustamante es de alta calidad estética, consistente y atrevido, y le gusta sacar ronchas con sus temáticas agudas y directas hacia la sociedad chapina; la entrega muestra una Guatemala urbana que comparte un enjambre social con los pueblos indígenas víctimas no solo de los abusos políticos en décadas pasadas sino también de una marginación sociocultural aun vigente.
PARA OLVIDAR. La película es vendida como horror movie, pero en realidad debería ser promocionada como una fábula política latinoamericana… muy poco en ella entra realmente en el género de horror.
