
CALIDAD. Gran Reserva. GÉNERO. Tinto. REGION. Europa. SESIÓN. Del Enólogo. AÑO. 2025. PAIS. Inglaterra. DIRECTOR. Philip Barantini.
EN CORTO. Desde The Whale que no veía un film de padres e hijos tan intenso y tan emocional. Adolescence es una creativa, audaz, y tremendamente incómoda serie de cuatro episodios, cercana a la perfección en guion, actuaciones, producción, formato, técnica, elenco, banda sonora y mensaje. Está filmada en cuatro planos-secuencia, uno por capítulo, que si fueran un largometraje de cuatro horas puesto en la pantalla grande sería la próxima ganadora de todos los premios del año. El plot: Jamie (el magistral y novato actor británico Owen Cooper) es un niño que es arrestado desde su cuarto una mañana por el asesinato de una compañera; los cuatro episodios llevan al espectador en tiempo real por el calvario de la familia y del mismo Jamie de entender, procesar y finalmente aceptar lo que ha pasado. Creo que hay una alerta y un timing perfecto en su lanzamiento: la incubación de conductas supremacistas, visibles en líderes mundiales actuales, que podrían cocinarse lentamente desde un temprano bullying para terminar en movimientos masivos de abuso, misoginia y racismo. Es una serie dura pero totalmente necesaria.
LO DESTACABLE. Es absolutamente reveladora en cómo expone los códigos juveniles de hoy; en apenas cuatro capítulos le ha dado una bofetada resonante a la basura de autoayuda juvenil y parental, y de paso ha mostrado en forma imbatible la normalización de conductas criminales desde la inocente iconografía digital. Adolescence nos enseña el incel, la regla del 80/20, la píldora roja, y la manósfera, todos elementos de la airada e irracional reacción de comunidades masculinas contra el feminismo de hoy en día. Los ángulos están articulados a la perfección, desde el propio protagonista y su verdad hasta la familia, la policía, la defensa, el colegio, el apoyo sicológico, el barrio, el entorno, las rutinas diarias, la reflexión… y cómo todos son tan víctimas como el pequeño Jamie.
PARA OLVIDAR. Ojo que es un verdadero balde de agua fría por la angustiante situación que expone tan elocuentemente, y que puede tocar nervios sensibles a padres y madres que enfrentan los desafíos de la adolescencia actual cuando los códigos digitales y sus significados son tan esquivos.
DÓNDE DEGUSTARLA. Netflix.
